Al estar expuesta a la influencia de todos los elementos externos, es necesario que incluyas ciertos pasos en tu rutina diaria para cuidar tu piel y ayudarla a mantenerse tersa y flexible. Estos incluyen no solo a tu rostro, sino también la piel de tu cuerpo y cómo podés ayudarla a suavizarse desde lo más profundo. No olvides que la clave detrás de una gran piel es la constancia de poder dar pequeños pasos como estos cada día para preservar la salud, juventud y suavidad de tu piel.

Rostro

rostro

Al terminar una reparadora noche de sueño, el rostro está terminando el proceso natural de regeneración celular, por lo cual al despertarte debes darle a tu piel un cuidado especial que te proteja de los agentes naturales y te prepare para un nuevo día. Comenzá con una esponja suave, preferiblemente que no contenga jabón, aplicá una cantidad pequeña en tu rostro humedecido y retirala con abundante agua fría. Aplicá bloqueador con SPF para proteger tu piel de los rayos solares y procurá esperar una hora antes de aplicar un maquillaje suave y benéfico para tu piel, comenzando con una capa fina de BB cream o bálsamo de belleza, una crema ligera con protección solar, extractos herbales y el suficiente pigmento para unificar el tono de tu piel; finalizá con un toque de rubor y rímel para pestañas, así tendrás un look natural y radiante.

Finalizá con un toque de rubor y rímel para pestañas para un look natural y radiante. En la noche, antes de dormir, lavá de nuevo tu rostro con una esponja suave y asegúrate de retirar completamente el maquillaje, luego refrescate con un tónico hidratante y aplicá una crema hidratante nocturna con retinol.

Cuerpo

cuerpo

La piel de tu cuerpo necesita un cuidado especial, aunque es más resistente que la del rostro, es más propensa a condiciones generadas por elementos externos como alergias y resequedad. Por esto aprovechá tu ducha diaria para realizar una exfoliación muy ligera con esponjas de fibras naturales y Palmolive® Naturals® Lavanda y Crema para humectar tu piel, suavizarla y relajarla. No olvides frotar delicadamente, especialmente en el pecho y las manos que son más delicadas y con más tendencia al envejecimiento prematuro. Al salir de la ducha secate con golpecitos cortos en lugar de frotar y no olvides aplicarte crema corporal humectante con SPF para que puedas disfrutar segura de la calidez envolvente del sol, que es indispensable para la asimilación de vitamina D y favorece un tono uniforme de la piel.

Alimentación

alimentación

La manera más efectiva de mantener tu piel totalmente suave y renovada, es alimentándola desde adentro con los nutrientes más adecuados. Para mantener una piel suave por años es importante que consumas alimentos como el tomate, que contiene licopenos anticancerígenos; los arándanos, que son ricos en flavonoides, y las uvas que lo son en resveratrol, ambos componentes retrasan el proceso de envejecimiento, o el brócoli y los vegetales de hojas verdes, ricos en antioxidantes y vitaminas que mantienen la piel firme, flexible y suave desde su generación. También podés tener rutinas desintoxicantes como agregar a tu desayuno una taza de té verde con limón y adoptar hábitos saludables como no fumar y beber mínimo ocho vasos de agua al día. Del mismo modo, procurá evitar el estrés, ya que causa envejecimiento prematuro y reacciones como acné y alergias, asegurate de dedicar un rato cada día a relajarte con un baño caliente o un buen masaje con aceite esencial.