Después de un día de trabajo no hay nada igual a llegar a tu hogar, sacarte los zapatos y sentarte. Sin embargo hay días tan agotadores que requieren romper la rutina para que puedas terminarlos envuelta en una suave sensación de relajación y calma. Seguí estos tips después de un día de trabajo para relajarte totalmente y darle a tu cuerpo la oportunidad de recargarse para un nuevo día.

Respirá profundo

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Respirá profundo

Tomate unos minutos para sentarte derecha y respirar abdominalmente. Unas pocas inhalaciones y exhalaciones sincronizadas con una mente en blanco regularán tu ritmo cardíaco y tu circulación y le darán a tu cuerpo una oxigenación necesaria para tranquilizarte.


Sé creativa

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Sé creativa

Al ocupar tu mente en una actividad que sea intelectual o creativamente desafiante estás fortaleciendo las conexiones neuronales del cerebro y manteniéndote activamente joven, además de distraerte del estrés cotidiano. Buscá una actividad que te agrade y que te apasione como leer, pintar, escribir o cocinar para que puedas centrarte en ella cuando quieras olvidarte del trabajo.


Desconectate

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Desconectate

Si es posible, durante el tiempo que no estás trabajando procurá desconectarte de todos los elementos que te mantengan atada a la rutina. Procurá evitar tratar con aparatos electrónicos con pantallas brillantes como teléfonos, tablets o computadoras , ya que esta luz fuerza al cuerpo a producir cortisol, la "hormona del estrés".


Envolvete

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Envolvete

A veces todo lo que hace falta para sacudirse el estrés acumulado durante el día es una ducha tibia. Para hacer de esta una experiencia extraordinaria y verdaderamente relajante, masajeá tu cuerpo con una esponja suave y Palmolive® Naturals® Lavanda y Crema cuyo extracto natural de lavanda te dejará renovada, tersa e hidratada.


Mimate

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Mimate

Al final del día date un gusto preparando una comida caliente o una bebida reconfortante que te nutra y regule tu temperatura corporal. Probá con una sopa vegetariana baja en calorías, nutritiva y fácil de hacer para liberarte del estrés con un cambio en tu rutina.


Cantá y bailá

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Cantá y bailá

Al sumergirte en la experiencia de gozar tu canción favorita, no solo estás realizando una actividad física sino que estás propiciando en tu cuerpo la producción de hormonas de la felicidad como oxitocina y dopamina, y también ejercitando los músculos relacionados con la respiración lo que oxigenará mejor tu cuerpo y te permitirá sentirte renovada desde adentro.


Ponete cómoda

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Ponete cómoda

En cuanto llegues a tu hogar, procurá liberarte inmediatamente de la ropa de trabajo y cambiarte a un atuendo más cómodo para que puedas moverte con libertad y relajarte. Procurá utilizar ropa con tejidos naturales como lino o algodón, para que la piel tenga la oportunidad de respirar mejor y te sientas siempre fresca y suave.


Aromatizá

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Aromatizá

Podés utilizar tus sentidos a tu favor para sentir el verdadero cambio de ambiente. Utilizando velas o inciensos con un olor que te agrade y sea relajante como el sándalo, la lavanda o el jazmín, que tienen además propiedades relajantes y se ha comprobado que combaten la depresión y el insomnio.


Mantenete activa

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Mantenete activa

Algo de ejercicio cardiovascular ligero después de un día de trabajo no sólo te ayudará a mantenerte en forma sino que liberará endorfinas que te quitarán todo el peso del día de encima y regulará el metabolismo de manera tal que podrás dormir mucho mejor.


Dormí

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Dormí

Dormir menos de ocho horas por noche es sumamente nocivo, ya que no solo se detiene el proceso natural de regeneración celular sino se le quita al cuerpo tiempo necesario para recuperarse del estrés y el agotamiento y recargar energías para retomar un nuevo día. Procurá dormir en un entorno totalmente oscuro y silencioso en una temperatura equilibrada, para garantizar el máximo provecho de tus horas de sueño.