Los sentidos son las puertas que tiene nuestro cuerpo para dejar entrar el mundo exterior, y así como se puede jugar con ellos para energizarnos, se puede provocar con ellos intensas sensaciones de relajación a través de mirar objetos de colores suaves como el azul o el lila, oír música de meditación, etc. Sin embargo uno de los sentidos más perceptivos y menos explorados es el tacto, que te permite desconectarte de estímulos como luces, sabores y colores para dejarte envolver en la calma que estos tips pueden darte.

Agua caliente

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Agua caliente

Una ducha tibia distensiona los músculos y mejora la circulación, lo que te relajará de pies a cabeza. Para romper la rutina del baño tibio, asegurate de masajear tu cuero cabelludo con la yema de tus dedos después de lavar tu cabello y de frotar todo tu cuerpo en movimientos ondulantes con Palmolive® Naturals® Lavanda y Crema en una esponja suave.


Satin

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Satín

La piel es el órgano más grande de tu cuerpo y, por fortuna, está totalmente cubierta de receptores sensoriales que podés estimular cubriéndote en la delicadeza de un juego de sábanas o un conjunto de dormir de satín o seda, que te mantendrán abrigada durante las noches frías.


Piel

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Piel

Se han realizado estudios que comprueban que el tacto puede fortalecer las percepciones de los demás sentidos, por esto se aconseja que cuando quieras percibir un objeto totalmente, te concentres no solo en su aspecto sino también en su textura y temperatura y las sensaciones que estas pueden provocar.


Contrastes

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Contrastes

Utilizá las tendencias a tu favor y mezclá diferentes textiles en tonos similares para un look arriesgado y monocromático que, además te permita sentir diferentes texturas en tu cuerpo. Probá con combinaciones como seda y cuero, encaje y denim o algodón ligero y corduroy para darle un toque sensorial a tu atuendo.


Sin zapatos

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Sin zapatos

En cuanto llegues a tu hogar, tomate un minuto para sentarte y desabrochar o desatar tus zapatos si es necesario. Retiralos, masajeá suavemente las plantas de tus pies y caminá durante un rato descalza. Si es posible, caminá por el jardín sintiendo la textura del suelo en tus pies para una experiencia extraordinaria.